La conselleira y el presidente de la fundación firmaron esta mañana en San Caetano un convenio para finalizar un proyecto de aprovechamiento del territorio

La Consellería de Medio Rural y la Fundación Juana de Vega están trabajando en la movilización de cerca de 300 hectáreas abandonadas en la comarca de Lemos con el fin de ponerlas a disposición de las explotaciones interesadas de la zona y así ampliar su base territorial. Ese es el fin principal del convenio de colaboración que firmaron hoy en San Caetano a conselleira, Ángeles Vázquez, y el presidente de la fundación, Enrique Sáenz, para finalizar el proyecto “Movilización de tierras en el Val de Lemos”.

A través de este acuerdo se va la regular el uso y aprovechamiento de parcelas con vocación agraria, con el doble objetivo de evitar su abandono y de ponerlas a disposición de todas aquellas personas que necesiten terrenos para usos agrícolas, ganaderos, forestales, de conservación de la naturaleza y patrimonio, entre otros.

Tras la selección y caracterización de las zonas piloto -registradas en los ayuntamientos lucenses de Monforte, Bóveda, A Pobra de Brollón, Pantón, O Saviñao y Sober- se identificó la demanda existente en la zona, que fundamentalmente se centra en granjas y cooperativas de vacuno de leche, aunque también hay interés por parte de explotaciones de vacuno de carne y de huerta. Ahora, la Xunta tendrá que mediar entre los dueños y los interesados con diferentes acciones como arrendamientos, con el objetivo de ofrecer garantías jurídicas a todas las partes implicadas. El período de vigencia del convenio finalizará el 31 de diciembre del 2018 y tiene un presupuesto de algo más de 62.000 euros.

Movilización de tierras
El departamento que dirige Ángeles Vázquez pretende poner en valor todas las tierras que, a día de hoy, muestran cierto grado de abandono. En este sentido, y de forma paralela, están en marcha otras herramientas como las reestructuraciones parcelarias, con las que se pretenden reorganizar más de 110.000 hectáreas en toda Galicia, o el modelo Marcos, que permitirá reorganizar el territorio de forma más rápida, al tratarse de cesiones voluntarias entre propietarios sin modificación de la titularidad.

Otras herramientas que permitirán ampliar la base territorial de las explotaciones son las unidades de asesoramiento y gestión de explotaciones (UAXE), las cuales fomentarán el movimiento de tierras y activos entre explotaciones, especialmente de aquellos ganaderos que se jubilan. Y finalmente, el Banco de Terras, que a día de hoy tiene a a disposición del ciudadano cerca de 12.500 parcelas que suponen algo más de 5.800 hectáreas de terreno.