181024 F Miranda Nanta 4

El secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, ha resaltado los logros conseguidos en alimentación animal, con un sector moderno, tecnificado y clave para el sistema alimentario español, que cuenta con el apoyo del Ministerio para seguir avanzando en sus objetivos de bioeconomía, de seguridad alimentaria, de responsabilidad social y de innovación y desarrollo económico.

Miranda, que ha participado hoy en la inauguración de la fábrica de piensos para lechones de la compañía Nanta en Lérida, ha recordado que este sector ocupa la segunda posición en valor de la producción en la Unión Europea, tras Alemania y seguido de Francia, habiéndose alineado con los principios generales de la Seguridad Alimentaria de la UE, elementos clave del modelo agrario europeo.

Porque producir alimentos en Europa, ha subrayado el secretario general, no solo supone un esfuerzo inversor meramente económico, sino que implica apostar por principios que se integran en la esfera social y medioambiental.

Esto supone, ha explicado Miranda, que la alimentación animal aborda importantes retos a la hora de elaborar piensos medicamentosos, cumpliendo la avanzada normativa comunitaria e integrándose plenamente en el Plan de Acción contra las resistencias antimicrobianas.

En esta línea ha destacado la labor del sector, que trabaja constantemente en la lucha contra las contaminaciones cruzadas, el control de contaminantes como las dioxinas e incorpora una política muy estricta de control de proveedores y de análisis de puntos críticos.

Como ejemplo de estas prácticas, el secretario general ha felicitado al Grupo Nutreco y a su empresa Nanta, que está certificada en Gestión de Calidad, de Seguridad Alimentaria, en Gestión Medioambiental y en Gestión de la Salud y Seguridad en el Trabajo. Una empresa de la que también ha destacado su dedicación para apoyar y respaldar el crecimiento del sector ganadero, su aportación a la creación de puestos de trabajo, la tecnificación de los procesos de fabricación fruto de los resultados de una estrategia de I+D+i internacional, desarrollada en lugares tan distantes como son los Países Bajos, Noruega, Canadá y España y su apuesta por el territorio y la cercanía a los núcleos rurales de producción porcina.