La Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Protección de la Naturaleza, impartirá en Fuerteventura y Lanzarote unos talleres para analizar el impacto de las actividades recreativas sobre la población de guirres y determinar las posibles medidas de vigilancia, de coordinación y de gestión necesarias para compatibilizar el desarrollo de dichas actividades con la conservación de esta especie amenazada.

Los talleres se impartirán el 27 de junio, de 12:00 a 14:30 horas, en el Archivo Histórico de Fuerteventura, en Puerto del Rosario, y el 28 de junio de 2018, a la misma hora, en el Salón de Actos del Cabildo de Lanzarote, en Arrecife.

Esta acción, que se enmarca dentro del Proyecto Life Egyptian Vulture, está dirigida a técnicos de las administraciones vinculadas a la gestión del medio natural y el desarrollo de actividades deportivas y recreativas, agrupaciones deportivas, promotores y agentes de la autoridad.

En Canarias, el Plan de Recuperación del guirre, aprobado en el año 2006, contempla un conjunto de acciones encaminadas a garantizar la tranquilidad en las áreas de nidificación y eliminar las molestias durante el período reproductor con el fin de aumentar la productividad de las parejas. En ese sentido, se estableció que podían ser motivo de molestia las actividades que se realizaran en el área comprendida en un radio de 500 metros alrededor de los territorios de nidificación, agregación nocturna y alimentación del guirre, particularmente si estas se desarrollan durante el período crítico, que incluye los procesos de celo, puesta, incubación, crianza y primeras semanas de dependencia parental de los pollos.

Sin embargo, en la actualidad se siguen detectando, tanto en Fuerteventura como en Lanzarote, episodios de perturbación que están comprometiendo el éxito reproductor de las especie en distintos territorios de cría. En concreto, actividades de senderismo, la circulación de vehículos a motor por pistas, carreras ilegales de quads y motocross, parapente, competiciones deportivas y vuelo de drones si autorización.

Por ello, junto a medidas como la vigilancia y seguimiento específico de estas actividades allí donde se han comprobado que las perturbaciones están teniendo una influencia negativa en el resultado reproductivo, la Dirección General de Protección de la Naturaleza impulsa encuentros de divulgación y sensibilización como los programados esta semana, dirigidos a la población local y a los agentes implicados con el fin de concienciar de la problemática y la necesidad de adoptar medidas para minimizar este problema.

En este punto cabe destacar que, en el caso de actividades como el parapente o las actividades organizadas de senderismo en Fuerteventura, el contacto continuado y estrecho entre el equipo de seguimiento de la población de guirre y los promotores ha permitido la reducción del nivel de molestias en los territorios de cría afectados.

Mejoras en la red de comederos

Los días 27 y 28 de junio también se celebrarán en Fuerteventura y Lanzarote, respectivamente, sendas reuniones para analizar la alimentación suplementaria del guirre en las que participarán técnicos vinculados a la conservación de la fauna silvestre, a la sanidad animal y la sanidad pública, gestores de mataderos, agrupaciones de ganaderos y autoridades locales, a fin de optimizar la gestión de los muladares y evaluar las posibilidades de instalación de puntos de alimentación en explotaciones ganaderas de acuerdo con la normativa vigente.

Las reuniones tendrán lugar el 27 de junio, de 9:30 a 11:30 horas, en el Archivo Histórico de Fuerteventura, en Puerto del Rosario, y el 28 de junio de 2018, a la misma hora, en el Salón de Actos del Cabildo de Lanzarote, en Arrecife.

Uno los factores de amenaza o de incidencia negativa que afectan al guirre es el descenso de los recursos tróficos disponibles debido, entre otros factores, a la progresiva estabulación del ganado, así como las medidas sanitarias para el control de los subproductos animales no destinados a consumo humano.

Para paliar esta situación y garantizar unos recursos tróficos mínimos capaces de permitir el mantenimiento y crecimiento de la población de guirres en Canarias, y de acuerdo con las medidas establecidas en el Plan de Recuperación de la especie, se procedió a la instalación de dos muladares o comederos en la isla de Fuerteventura (Tiscamanita y Villaverde) y otro en la isla de Lanzarote (Guatiza).

La existencia de estos muladares, junto a la persistencia de ganado en régimen de semilibertad, especialmente en Fuerteventura, han garantizado unos recursos tróficos mínimos capaces de permitir el mantenimiento y crecimiento de la población de guires en la última década.

Pero, para garantizar el sostenimiento de la población de guirres en Canarias, se considera imprescindible el mantenimiento y la ampliación del número de puntos de alimentación existentes, favoreciendo su dispersión territorial y evitando la predictibilidad del recurso, de manera que la disponibilidad de recursos tróficos no condicione ni la distribución ni el éxito reproductor de la población de guirres.