Marineros desembarcan pescado. Foto: EFE ARCHIVO/JULIÁN PÉREZ

Garat acudió ayer a la manifestación que la Asociación de Armadores de Punta del Moral (Huelva) convocó en protesta por la Política Pesquera Común (PPC)  y que contó con participación de distintos puertos onubenses. Allí lamentó que “la CE y las instituciones europeas, en general, no quieran reconocer la problemática”.
En su opinión, la “tormenta perfecta” se producirá a partir del 1 de enero de 2019 cuando entrará en vigor la obligación de desembarque, es decir, la prohibición de descartar.
“Sin lugar a dudas esto va a generar muchos problemas para las flotas de pesquerías mixtas como la de arrastre, principalmente, por las especies de estrangulamiento, que son aquellas de las que se tiene muy poca o ninguna cuota pero que entra en red y en el momento que se terminan implican que se ha de amarrar el barco aunque te quede mucha cuota de la especie objetivo”, explicó.
A esto se suma, ha dicho, el tener que cumplir con el objetivo máximo sostenible en el año 2020; “se trata de un objetivo de la Política Pesquera Común que pretende que todas las especies estén en esa situación en ese año, algo que sabemos que científicamente es imposible de cumplir y, por lo tanto, al serlo habrá peces que no estén así y se incumplirá la normativa”.